Trujillo
es una ciudad acogedora y colonial. Uno de los centros
económicos y culturales del norte del Perú.
Capital de la Marinera y tierra del Caballo Peruano
de Paso. Fue sede de la cultura Chimú (siglo
XII al XV d.C.) y de su capital Chan Chan, la ciudad
de adobe más grande de América prehispánica.
Fue fundada en 1534, como una de las principales
ciudades del virreinato. El centro histórico
traduce esta importancia en sus edificios. La
Catedral, el monasterio El Carmen, las iglesias
y las casonas conforman un conjunto arquitectónico
que resume la belleza y la armonía de la
ciudad.
En
las afueras de la ciudad se puede contemplar otra
arquitectura: la arquitectura prehispánica
que surge en medio del verdor de los campos o
de las arenas. La ciudad
de Chan Chan, el complejo arqueológico
El Brujo y las huacas
del Sol, la Luna
y el Dragón, entre otras, son muestras
de las refinadas culturas norteñas.
Las playas vecinas a Trujillo resultan ideales
para el visitante, no sólo por la exquisita
gastronomía compuesta de mariscos y pescados
recién salidos del mar o por la frescura
de la brisa marina, sino también por las
posibilidades que ofrece para los deportes náuticos
y, a su vez, el contacto con la tradición.
Huanchaco es un hermoso balneario y antiguo pueblo
de pescadores, donde es posible apreciar aquellas
antiguas embarcaciones que ya aparecían
en los ceramios mochicas y en los decorados de
Chan Chan. Se trata de los "Caballitos de
Totora", balsas elaboradas con este material
que los pescadores maniobran con una destreza
única, heredada de generación en
generación. La misma destreza es exhibida
por los amantes de la tabla hawaiana, quienes
año tras año se reúnen en
el puerto de Malabrigo, para realizar un campeonato
en el mes de marzo. Aquí se encuentran
las olas más largas del mundo.
Trujillo
es tierra de la marinera. Los trujillanos organizan
el Concurso Nacional de la Marinera en el mes
de enero. En setiembre todas las calles y las
casas se adornan, para ser testigos de los carros
alegóricos, los concursos, la alegría
y las fiestas. Es el Festival Internacional de
la Primavera. Y es que en el Perú, la primavera
se vive en Trujillo, en las faldas del cerro La
Botica, al este del barrrio San Miguel (3.178
msnm). Sus aguas son ricas en fierro y poseen
una temperatura que sobrepasa los 66°C. Su
hermosa campiña perfumada de eucalipto
y otras plantas medicinales es ideal para hacer
caminatas.
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